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  • En estos días, algunos miembros de fisioEducación estamos asistiendo a un curso titulado “Preparación de Proyectos de Investigación para convocatorias públicas”. Este tipo de cursos tiene varios objetivos. Primero, acercarnos al proceso de evaluación de los proyectos de investigación en convocatorias públicas-competitivas; además, nos dan pistas sobre cómo realizar nuestro propio proyecto para presentarlo a este tipo de procesos de evaluación, así como nos enseñan a identificar estrategias específicas que aumenten nuestras posibilidades de éxito en cada convocatoria de financiación de proyectos de investigación pública. El conocimiento del procedimiento nos ayudará, en todo caso, a presentar nuestro proyecto de investigación en cualquier convocatoria.

    El curso nos ha revelado la existencia de instituciones públicas concretas que financian proyectos de investigación, donde los fisioterapeutas también podemos solicitar este tipo de ayudas.

    En concreto, las ayudas de las que hablamos son concedidas por la Subdirección General de Evaluación y Fomento de la Investigación, antiguo FIS (Fondo de Investigación Sanitaria), encuadradas dentro del Programa Estatal de Fomento de la Investigación Científica y Tecnológica.Para futuras convocatorias podéis consultar toda la información en esta página.

  • La Fisioterapia es, decimos, una disciplina científica. Lo afirmamos solemnemente, nos enorgullecemos de ello, a sabiendas, conscientemente, de que eso nos lleva a la categoría superior y al reconocimiento por las demás disciplinas. Partiendo de esa premisa nos afanamos en discusiones sobre nuestras competencias o exponemos los supuestos logros de nuestras intervenciones. Lo que no tenemos tan claro, en nuestra opinión, es lo que eso implica.

    Hace unos días leímos una breve conversación en Twitter sobre la fundamentación científica de un técnica de la que se había realizado formación también recientemente. Se cuestionaba a la formadora cuando no hay publicados estudios que respalden sus enseñanzas. No es nuestro objetivo dilucidar la valía "científica" o no de lo que se expuso sino utilizarlo como ejemplo del galimatías al que a veces nos lleva nuestro afán o nuestro desdén por el cientificismo.

    Según el diccionario de la RAE el cientificismo, en una de sus acepciones, es la "teoría según la cual los únicos conocimientos válidos son los que se adquieren mediante las ciencias positivas". También es, en otra acepción, la "tendencia a dar excesivo valor a las nociones científicas o pretendidamente científicas". La primera es más descriptiva, la segunda más valorativa. En todo caso, pensamos, hay muchas prácticas dentro de la fisioterapia que cuentan con el aval que otorga el haber sido sometidas a estudios de validez, de mayor o menor alcance, con mayor o menor relevancia clínica. Otras muchas, al contrario, se enseñan y consideran como efectivas sin ese aval. O, lo que parece preocupante, cuando el método científico ha puesto de manifiesto su ineficacia. Estas circunstancias no son, ni mucho menos, propias de la Fisioterapia. Se dan en Medicina, Enfermería u Odontología, por nombrar algunas.

    Cienticifismo

  • GuíaSalud es un organismo del Sistema Nacional de Salud que promueve la adopción de prácticas basadas en pruebas, con el objetivo último de mejorar la calidad de la asistencia sanitaria. Se convierte en una herramienta en castellano muy útil para el profesional sanitario.   

    GuíaSalud nace en 2002 y en ella se ven representadas las 17 comunidades autónomas. Tiene como misión crear oferta de recursos, servicios y productos basados en pruebas científicas para sustentar la toma de decisiónes de los profesionales y de los pacientes. El acceso es gratuíto en http://www.guiasalud.es/home.asp. Ofrece además otros recursos basados en la evidencia,como enlaces o manuales de elaboración y difusión de guías de práctica. Se puede solicitar asimismo la inclusión de guías en el sistema.

  • Aunque podría empezar este post con el clásico "jamás me he visto en tal aprieto", lo cierto es que es un placer colaborar con el equipo de FisioEducación, a los que conozco desde hace años y a los que felicito por crear esta iniciativa (y por mantenerla sobre todo). Gracias por la invitación y os deseo muchos éxitos.

     Cuando nos planteamos hacer una búsqueda bibliográfica, antes de pensar en cómo vamos a plantear la estrategia, resulta necesario, más bien fundamental, conocer los recursos que tenemos a nuestra disposición. Afortunadamente en el ámbito de las Ciencias de la Salud no escasean las bases de datos y recursos electrónicos de apoyo a las decisiones clínicas, y si nos centramos en la Fisioterapia tampoco. Sin ánimo de ser exhaustivos (si echais alguna fuente de menos siempre podéis incluirla en Comentarios y así nos enriquecemos todos), hagamos un breve repaso de las principales fuentes que un fisio tiene a su disposición cuando busca información científica (y en la medida de lo posible, que además sean gratis):

    http://www.actualidadliteratura.com/2009/09/23/nuevo-apartado-en-la-biblioteca-virtual-de-cervantes/

  • Aprovechando que el próximo número de fisioGlía contendrá estudios sobre alteraciones del hombro vamos a abordar con brevedad una de ellas, el hombro congelado. Sin embargo, evitaremos redundancias excesivas y utilizaremos este síndrome como excusa para exponer una alternativa posible de actuación al encontrarnos con un paciente que lo padece. No nos referimos al proceder específico, sino al modo de resolver nuestras dudas sobre cualquier cuestión en base a lo publicado en la literatura científica. Como el lector puede comprobar fácilmente, la información disponible, limitándonos exclusivamente a la encontrada en la Red, es muy abundante. Por eso tiene importancia utilizar una estrategia de búsqueda que nos permita solventar las cuestiones de una manera rápida y fiable

    Cuando tenemos un problema que demanda nuestra actuación como clínicos, bien por desconocimiento o bien como planteamiento de otras posibles alternativas a nuestra manera de actuar habitual, existen recursos que sintetizan el "estado actual" del mismo. Nuestro problema es en este caso un paciente, por ejemplo, varón de 50 años, con diagnóstico médico de "capsulitis adhesiva" (por otra parte término obsoleto para esta entidad). Puede que en nuestra vida profesional hayamos tenido casos con la misma etiqueta diagnóstica y un curso más o menos parecido, por lo que a partir de ellos hagamos inferencias y apliquemos un tratamiento partiendo de las mismas. Pero también puede que reconozcamos que una revisión del tema nos aporte otra perspectiva de la que el paciente se pueda beneficiar. Para salir de este atolladero lo más rápido sabemos de la existencia de recursos en línea. Estos recursos se pueden agrupar por el alcance de sus recomendaciones. Las revisiones sistemáticas y otros recursos de síntesis de las pruebas emanadas de publicaciones científicas nos dan esa repuesta rápida y fiable. 

  • Los fisioterapeutas medimos. Medimos variables que son directamente observables, por ejemplo, grados de movimiento, distancia en centímetros, tiempo en recorrer una distancia, así como variables que no podemos observar directamente, por ejemplo, grado de satisfacción o calidad de vida del paciente. La medición es el proceso por el cual se asignan números a objetos o características según determinadas reglas. Llamamos característica a cualquier propiedad de objetos o personas que queremos estudiar y modalidad a las distintas formas de presentarse esa característica. Por ejemplo, la Escala de Daniels utiliza seis modalidades de la característica “grado de fuerza muscular”, asignando seis números a cada una de ellas, 0, 1, 2, 3, 4 y 5.

    Tenemos que tener claro que no es lo mismo que el fisioterapeuta mida el tiempo que tarda un paciente que ha sufrido un ictus en recorrer una distancia, que el número de hijos que ha tenido una paciente con incontinencia urinaria o la nacionalidad de los pacientes que acuden a una unidad de fisioterapia hospitalaria. Por este motivo se utilizan diferentes escalas de medida en función de la variable a medir. Una escala de medida es el conjunto de reglas o modelos desarrollados para la asignación de números a los valores de las variables. La escala visual analógica es un ejemplo de escala de medida utilizada por el fisioterapeuta.

    Siguiendo la clasificación de Stevens (1946), pueden distinguirse cuatro tipos de escalas de medida: nominal, ordinal, de intervalo o de razón.

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