El grado en Fisioterapia sigue de moda

Desde que comenzaron los estudios de Fisioterapia en España, no como especialización de enfermería, sino como diplomatura a finales de la década de los 80, y actualmente con la titulación de grado, es de las carreras cuyo cupo siempre se llena. El número de universidades españolas que ofertan los estudios de Grado en Fisioterapia es de, como mínimo, 47. Si nos tomamos la molestia (mejor con una hoja excel que hacerlo a mano) de sumar las plazas que ofertan, llegan a 3500 anuales, y eso sin tener en cuenta las 4 universidades que no facilitan esos datos para el estudio.

Fuente: http://www.forges.com

Sabiendo esto, analizamos ahora estas dos noticias de reciente aparición en prensa:

Si damos por sentado -no hay por qué dudar- que las noticias son veraces, y que el tiempo que media entre ambas es de 4 días, parece que algo no encaja del todo bien. Por un lado tenemos ya más de 3500 fisioterapeutas nuevos anualmente, también tenemos 900 fisioterapeutas que se presentan para obtener una de las 10 plazas de empleo público que se ofertan, y por otro lado otra universidad pública comienza a ofertar el grado en Fisioterapia.

Mi diplomatura en Fisioterapia finalizó en el año 1992 (sí, otro año de crisis), y desde el día que empecé los estudios, hasta hoy mismo, he venido escuchando estos "mantras": la Fisioterapia "mola", la Fisioterapia está de moda (más de 20 años para una moda parece demasiado tiempo) y, lo más hiriente: los fisioterapeutas ganamos mucho dinero y no hay paro. Esto último es nefasto, puesto que si el interés en estudiar Fisioterapia se centra en estas dos últimas aseveraciones es mejor despedirse de los estudios. Tanto en lo público como en lo privado, el 99% de los fisioterapeutas ganamos lo mismo que cualquier otro diplomado universitario. Sí, diplomado, puesto que aunque los estudios hayan alcanzado el grado, la equiparación salarial y en competencias al nuevo estatus no llegará nunca (o yo no lo veré profesionalmente). Pero la afirmación de que no existe paro conduce a una masificación de los estudios, a un aumento de la demanda que se traduce en la lógica oferta ascendente también de las universidades y, como podemos suponer, al aumento del paro en nuestra profesión con cada finalización del año universitario.

Siempre hay que apoyar al que quiere estudiar una carrera por vocación, porque le gusta y porque es lo que quiere hacer en la vida. De no ser así, ya no existiría -por poner un ejemplo sin mayor intencionalidad- el grado en filosofía. Pero es necesario conocer la realidad de la profesión, de cualquier profesión, antes de aventurarse a ella.

Por eso desde aquí os digo a todos los que estudiais Fisioterapia, o tenéis pensado hacerlo: los fisioterapeutas no ganamos mucho dinero, hay paro en la profesión de fisioterapia, pero sobre todo os digo, la Fisioterapia MOLA.