Investigación

La investigación en fisioterapia ¿una quimera?

Parece que la Fisioterapia es una disciplina muy volcada hacia el campo asistencial y que descuida otras facetas, entre ellas la investigación. Podría pensarse que la mayoría de los fisioterapeutas consideran cubierta su formación en este campo. O que se piensa que esta faceta no es importante para el ejercicio de nuestras funciones. O que el precio a pagar en tiempo y dinero para formarse en ella no es asumible. O, simplemente, que no despierta interés. Quizás hay un poco de todo.

Si partimos del hecho de que la Fisioterapia se considera a sí misma una disciplina científica que aplica (o aspira a ello) el método científico  como única fuente de conocimiento válida, y lo conjugamos con el hecho, fácilmente contrastable, de la falta de formación científica de los fisioterapeutas, la aparente falta de interés en investigación resulta desconcertante, llamativa, decepcionante, desilusionante. ¿Cuál es la verdadera razón de ello? Subyace, pensamos, una falta de reconocimiento básica de lo que es y pretende ser la Fisioterapia. Mientras nos enrolamos en todo tipo de cursos sobre técnicas novedosas o antiguas, más los fisioterapeutas noveles (los más vulnerables), no se nos ha inculcado la cultura de la crítica constructiva, con la que podríamos valorar la verdadera validez de las intervenciones que se nos proponen. Si fuera de otra manera no serían tan exitosas muchas ofertas formativas, cuyo contenido es de más que dudosa calidad científica o incluso se ha probado su ineficacia. La visión científica y el conocimento de su metodología están engarzados con una práctica de calidad. En contexto de las Ciencias de la Salud es preciso contar con la validez científica para adquirir reconocimento, respeto y prestigio. No vale ampararse en el empirismo mal entendido, que oculta una tendencia seudocientífica, en la que no es necesario demostrar nada.

 

La culpa, si se puede decir así, es un poco de todos. De los que no se forman y no reconocen la necesidad de esta formación, de las autoridades (incluídos los gestores intermedios), que no se preocupan de evaluar las técnicas y tecnologías de tratamiento (tanto en nuestro campo como en otros), de los docentes y de la universidad, que no transmiten la importancia del reconocimiento de la Fisioterapia como ciencia.

A partir de aquí  no cabe inhibirse y los colegios profesionales, desde sus responsabilidades, debería tratar de corregir esta situación. Nos atrevemos a proponer campañas divulgativas, jornadas, charlas, cursos cortos, artículos en sus medios de divulgación y, por supuesto, no dar esta batalla por perdida.

Comentarios

+2Paco_GarciaF08 diciembre 2012, 16:40#1
Este texto debería hacernos reflexionar internamente, sobre lo que hacemos individualmente ...o que queremos hacer por la fisioterapia en el ámbito de la investigación, y no me digan que requiere exclusividad y muchisimos recursos económicos. Tal vez requiere una recogida de datos metódica, subclasificació n por signos y síntomas...debe mos poner imaginación y rigor para dar un paso importante y necesario...(es to es tan sólo una reflexión en voz alta)
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